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Senado argentino somete a votación legalización del aborto

(Foto: The Associated Press)

BUENOS AIRES (AP) — El Senado argentino debatía el miércoles un proyecto de legalización del aborto en una histórica sesión que es seguida con expectación por manifestantes a favor y en contra y en la cual están posados los ojos de la comunidad internacional.

Los 72 senadores decidirán si apoyan o rechazan la iniciativa aprobada por la Cámara de Diputados el 14 de junio que despenaliza y legaliza la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación y que en la tierra del papa Francisco llegó al Congreso por el empuje de agrupaciones feministas.

En la sesión que podría prolongarse hasta la noche se observa una tendencia de rechazo a la iniciativa que los grupos abortistas reunidos en un sector adyacente al Congreso esperan que se revierta.

“Iglesia y senadores, no jueguen con nuestras vidas”, decía uno de los carteles colgados cerca de una gran carpa de la agrupación Oleada feminista, liderada por la estudiante Daiana Anadón.

Anadón dijo a The Associated Press que ella y sus cientos de compañeras permanecerán cerca del Congreso “hasta el último momento porque creemos en el poder de la calle para torcer la situación”.

“Queremos que los legisladores respondan a las demandas de las mujeres”, agregó la joven, que lucía las uñas pintadas de verde, el color que identifica a los que apoyan el aborto.

Anadón indicó que las feministas no están de acuerdo con una tercera alternativa que intenta abrirse paso en el Senado -entre el rechazo y el apoyo a la iniciativa- consistente en la introducción de algunos cambios que acallarían las críticas de sectores médicos conservadores. “Queremos que se vote el proyecto original”, afirmó la joven.

Entre los posibles cambios está reducir el límite para la realización del aborto de las 14 a las 12 semanas, permitir la objeción de conciencia institucional que demandan centros médicos privados y eliminar las penas de cárcel para los galenos que no aseguren la realización de la práctica.

Organizaciones humanitarias internacionales se han sumado a la ola verde.

“El Senado argentino tiene una oportunidad histórica para proteger los derechos de las mujeres al poner fin a este estatus quo injusto y cruel que pone sus vidas y salud en riesgo”, señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.

Los abortistas han recordado en los últimos días a víctimas de abortos clandestinos. Una de ellas es Liliana Herrera, de 22 años y madre de dos hijas que falleció recientemente en un hospital del norte del país al que llegó aquejada por una infección generalizada.

Amnistía Internacional publicó la víspera una contratapa a favor del aborto en la edición del New York Times Internacional y señaló a los senadores de Argentina que “el mundo los está mirando”.

En el aviso aparece una percha o gancho para la ropa, uno de los instrumentos usados por las mujeres de bajos recursos para practicarse abortos clandestinos y que puede provocarles la muerte. Sobre la percha está escrita la palabra “Adiós”.

Los defensores de la iniciativa sostienen que desde 1983 murieron más de 3.000 mujeres por abortos clandestinos. En Argentina se calcula que se practican hasta 520.000 abortos anuales, según el Ministerio de Salud.

Otras organizaciones de derechos humanos y figuras como la escritora Margaret Atwood y la actriz Susan Sarandon se han sumado a la campaña por el aborto libre.

En otro sector cercano al Congreso los antiabortistas sostenían carteles que rezaban “Argentina unida por las dos vidas”.

María Alejandra Santolucito, integrante de la Comisión Federal de Abogados por la Vida, afirmó que el proyecto es inconstitucional. “En nuestra constitución está el derecho a la vida desde la concepción e incorporó 10 tratados con jerarquía constitucional que lo reconocen”, sostuvo.

La abogada cuestionó que la iniciativa abra las puertas al aborto sin límite ya que lo acepta después de las 14 semanas de gestación en caso de violación o si la vida o salud de la mujer estuviera en riesgo.

“La iniciativa toma el concepto de salud de la Organización Mundial de la Salud que es amplio y una mujer podría alegar que está deprimida” para llevarlo a cabo, dijo Santolucito, que estaba acompañada de sus dos hijas.

Grupos católicos y evangelistas provenientes de distintos puntos del país también se manifestaron en contra con la consigna “Argentina, el filicidio es tu ruina”.

El papa Francisco ha comparado la práctica con “lo que hacían los nazis” para cuidar la pureza de la raza, “pero con guantes blancos”.

El presidente Mauricio Macri, un confeso “pro vida” que se ha comprometido a no vetar la ley en caso de que sea aprobada, llamó a respetar las distintas opiniones en las redes sociales.

Dijo que la votación “nos obliga como individuos a comprometernos a aceptar que hay otros que piensan distinto”.

Hasta ahora en Argentina el aborto solo está permitido en los casos de violación y riesgo para la vida o salud de la madre. Sin embargo, el primero de los supuestos no se cumple en todas las provincias. Según la normativa actual, las mujeres se exponen a penas de hasta cuatro años de cárcel por abortar y se castiga del mismo modo a los médicos que realizan la práctica.

Uruguay, Guyana, Cuba y la Ciudad de México son los únicos en Latinoamérica que han legalizado el aborto. En Puerto Rico y en las Antillas y Guayana francesas también se permite atendiendo a las legislaciones de Estados Unidos y Francia, respectivamente.

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